En Senegal, el aumento constante del precio de la electricidad y la inestabilidad del suministro generan importantes dificultades económicas para los consumidores y las empresas. Los frecuentes cortes de energía obligan a muchas instituciones a disponer de generadores para mantener sus actividades, incrementando aún más sus costes de funcionamiento.
El Centro Dalal Xel de Thiès, una de las principales instituciones de salud mental del país, se enfrenta a estos desafíos en un contexto de creciente demanda de sus servicios. Aunque el centro ha ampliado su capacidad de atención en los últimos años, esta expansión no ha estado acompañada de medidas suficientes de eficiencia y sostenibilidad. Además, la falta de iluminación adecuada supone un riesgo para la seguridad de usuarios, vecinos y personal, especialmente durante la noche.
Para responder a esta situación, el proyecto propone dos líneas de actuación complementarias. Por un lado, la instalación de energía solar para reducir los costes energéticos y mejorar la autonomía del centro. Por otro, la formación del personal en buenas prácticas de gestión, diversidad y enfoque de género, con el fin de fortalecer la calidad de la atención y responder adecuadamente al aumento de la demanda de servicios de salud mental.










